sofiaaaaa

15 jun 2010

Hermosas trampas que el destino decidió, caímos en ellas, quisimos mentirnos diciendo que eran puras coincidencias. Con el reloj en la mano espero que llegue una de esas absurdas conincidencias que nosotros provocamos culpando al destino diciendo que el lo decidió.
Al futuro no le miente nadie.

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